domingo, 25 de enero de 2015

Ella y el amor.


Esto lo escribí bajo los efectos de un fallido amor y de obligadas lecturas gongoristas.

"De nombre y apellido que prefiere no recordar,  se cruzó en su vida llena de  hipocresía e incertidumbre.  bello, poseedor de un físico nunca imaginado, sin llegar a los extremos de la exageración. Las venas de sus brazos quedan aún marcadas en su cintura, al igual que su perfume masculino, cómplice de sentimientos tan profundos como las aguas del mar o de su gran tristeza. Un medular sentimiento jamás sentido antes, nace como hierba buena en medio de secas raíces de  la madreselva que su cuerpo ya no necesita. La prematura emoción sentimental brota de sus poros, deseándolo con todo su ser, al hombre que, impensadamente,le ha robado sonrisas, horas de sueño, y su corazón"