sábado, 27 de septiembre de 2025

Querido diario.

 Querido diario. 

Siempre que quiero escribir, el lavarropas está centrifugando. 

Pasan los años y siempre hago lo mismo: voy a los mismos lugares, descargo los mismo programas, compro las mismas cosas. 

Este año es todo diferente. 

El sol seca la toalla y se prepara para la ropa del mañana. 

Slow down and dance with me. 

La certeza de no tener emociones y comprender que nada realmente importa demasiado. 

jueves, 20 de febrero de 2025

 leer lo escrito es divertido. Siento que todo lo que sucederá en el futuro ya lo sé, porque en el pasado que reviso leo entre líneas el futuro perfecto que estaba idealizando. 

llueve, no hace calor,estoy en una escuela cumpliendo horario. En Espora. 

Esta semana titularicé mi primer cargo y perdí mucho puntaje. va a hacer un año de que se murió mi papá y no hay novedades de la sucesión. No sé dónde voy a estar la semana que viene, en un mes, a fin de año, la próxima que escriba esto. Creo que no habrá mucha diferencia. Mi yo del futuro deberá confirmar si esta predicción ocurre. O no. 

La plata crece 

jueves, 23 de mayo de 2024

 El 25 de febrero quería que muriese mi papá. 

Papá murió hace un mes, o dos, no sé. Tuve que verlo, cuidarlo, gestionar sus últimos días. 

Mis hermanos son igual a ellos o peores: son jóvenes y respiran. 

Estudiar, comer, viajar, trabajar, despertar, dormir. 

Toda actividad resultó ser más relajante a como eran hace un mes. 

El dinero hace a la tranquilidad. 

Ampliaré. 

domingo, 25 de febrero de 2024

 Actualización inecesaria. 

Siempre le encontré un leve ruido al silencio pleno, ese que se cuela cuando dejo de tipear el teclado de la computadora; como un silencio agudo, un leve ruido lejano. 

La vida es esto, parece. Trabajar, pequeños vínculos, viajar y nada más. No hay propósito, se sabe, y eso no me abruma. 

Perdí una amistad de muchos años y no me duele. Solo me duele el hecho de que nada volverá a ser lo mismo. A partir de ese momento entendí que todo es tan líquido, tan escurridizo. Todo es arena. Molesta y no se ve. Desaparece de las manos. 

Han pasado pocas cosas estos años pero algunas interesantes. Conocí Europa y viajé en avión, obviamente. El trabajo ya es local y renuncié a mi empleo más antiguo que tuve, sin miedo de quién o cómo se cubrirá mi medicación. 

Quiero que muera papá e irme a vivir lejos. Desaparecer de mi ciudad como arena en las manos. 

El amor nunca jamás volvió. 

La vida es esto. 

jueves, 25 de agosto de 2022

Año cero

 Han pasado unos años y parece que la Pandemia es el nuevo año cero. 

Han muerto mi perra y mi gata el año pasado 

y millones de personas.

 No he perdido seres queridos ni no queridos ante el Covid-19. 

Me he recibido de lo que me propuse estudiar y

 he comenzado otra carrera.

 El lavarropas está centrifugando.

 Paga, fácil y rápida.

 Cada vez trabajo más, ahorro más y duermo

 más.

agosto trae un calor del que no quiero imaginar.

Solo me faltaría un amor me dicen algunos.

 Espero estar vivo para la próxima y el invierno 

no fue tan frío

soleado


jueves, 7 de noviembre de 2019

volver

Dentro de pocos días se van a cumplir 5 años desde que me enteré de mi nueva enfermedad crónica. Miro atrás y mucho no ha cambiado. Aún no me recibí aunque mi carrera docente se encuentra cómodamente acomodada. La economía ha mejorado súbitamente aunque mi calidad de vida sigua siendo igual que hace cinco años. También cambió mi grupo de amigos: Algunos se fueron, otros se quedaron. Matilde me sugirió visitar a la médica. Hoy en día me encuentro medicado, no siento dolores, ni mareos, ni nada de nada. Trato de tomar la medicación como corresponde aunque nunca me he olvidado de hacerlo. Este blog nació como manera de contar mi tristeza día a día aunque nunca lo he hecho. Hoy no puedo decir que sea feliz, solo sé que la tranquilidad reina en mi casa y me encuentra acá, con Candela y Brit, observándome desde la tranquilidad del ser, del animal, desde esa conciencia perruna y gatuna, esperando solo en comer, dormir y volver a repetir estos pasos hasta el cansancio. No sé cuando volveré a escribir en este diario. La seguridad de mi ser invade en cada momento menos en cuando viajo.

martes, 11 de octubre de 2016

 Fresca y elegante susurraba entre mis oídos mientras yo esperaba que algo cayera sobre ella, como aquellos pianos de película en plena mudanza. No voy a matarla, no es mi alma la que pide saciar la venganza, son todos aquellos hombres que sostienen las guadañas de mi desconfianza mientras el otro alboroto tonto irrumpe en la sala. La venganza volverá y yo no voy a estar para atenderla. Me aterra el inminente verano, las hormigas atacando mi mesada, el festejo obligatorio, la sonrisa falsa. El golpe repetitivo de la cama de mi vecina contra la pared. Y los ladridos de Candela, Y de Luisa, y de los hombres y mujeres que bordean la calle, en búsqueda de lo ajeno. Me arrancaré las amígdalas, y te haré un collar de carne para que cuelgue sobre tu pecho frío y eterno para que me recuerdes, como lo estás logrando en este momento.. Nacerá una luna sobre tu espalda blanca y crecerá, crecerá y crecerá hasta taparte toda mientras chorrean caniches de tus mejillas. Aroma de albahaca y nuez. De romero y sándalo. De maderas ahumadas y de lluvia rencorosa. Me visto y me voy.