Actualización inecesaria.
Siempre le encontré un leve ruido al silencio pleno, ese que se cuela cuando dejo de tipear el teclado de la computadora; como un silencio agudo, un leve ruido lejano.
La vida es esto, parece. Trabajar, pequeños vínculos, viajar y nada más. No hay propósito, se sabe, y eso no me abruma.
Perdí una amistad de muchos años y no me duele. Solo me duele el hecho de que nada volverá a ser lo mismo. A partir de ese momento entendí que todo es tan líquido, tan escurridizo. Todo es arena. Molesta y no se ve. Desaparece de las manos.
Han pasado pocas cosas estos años pero algunas interesantes. Conocí Europa y viajé en avión, obviamente. El trabajo ya es local y renuncié a mi empleo más antiguo que tuve, sin miedo de quién o cómo se cubrirá mi medicación.
Quiero que muera papá e irme a vivir lejos. Desaparecer de mi ciudad como arena en las manos.
El amor nunca jamás volvió.
La vida es esto.